Felicidades, a pesar de todo. Season´s Greetings, despite everything.

No sé cómo el 2020 que se está yendo te habrá “pegado”…Si maso, fuerte, muy fuerte o fuerte al extremo de creer no poder soportarlo. Una cosa es segura, como sea que te haya tocado vivirlo, seguramente te zarandeó bastante y te dejó huellas…como a todos, que sabemos no podremos olvidar.

Te puede haber tocado criar uno o varios pibes en pandemia. Si así fue, no precisás ninguna indulgencia plenaria ni confesarte ni nada que se le parezca… te aseguro que ya tenés ganado el cielo.

O tal vez sufriste una pérdida irreparable…para lo cual, no tengo palabras y creo nadie podría inventarlas para aplacar tu dolor.

Puede que la «era Covid-19» te encontró en plena luna de miel…Dios! Y sin embargo, pudiste remarla y pasarla bien igual.

Quizá te tocó atravesar una dolencia que afectó tu salud…ojalá te hayas recuperado plenamente o estés en vías de recuperación.

Las situaciones y contextos que pudimos haber vivido son infinitos, porque las realidades no son todas iguales y las dinámicas relacionales tampoco.

Pero también hay que ser justo con 2020. Tuvo la amabilidad de enseñarnos costumbres que antes no teníamos, o al menos, no tan arraigadas como ahora. Por ejemplo: nos lavamos las manos a cada rato y las “alcoholizamos” por las dudas. Somos mucho más cautos a la hora de hacer compras, lo cual implica una mayor consciencia de los gastos inútiles que hacíamos. Y también y aprendimos a relacionarnos “con la cara lavada”, así, tal cual somos, para hablar con franqueza, que no es poco.

Por eso, y a pesar de todo, me sumo al espíritu de la frase que solía decir M. Luther King: “Si supiera que el mundo se habría de desintegrar mañana, igual hoy plantaría mi manzano”.

Que termines el año 2020 con la mayor Paz, Alegría y Agradecimiento que puedas, los que te salgan, las dosis que vos solamente puedas expresar y sentir.

Y que el 2021 venga cargado de una lluvia rica en Bendiciones para todos.

Felicidades, a pesar de todo.

Mónica M. Arias.

contacto@monica-arias.com

English version:

I do not know how 2020 about to finish «hit» you … If mildly, strongly, or hard enough to the point of believing you could not bear it. One thing is for sure, however you have gone through it, it must have left scars … as in everyone else, that we will not be able to forget.

You might have had to raise one or several kids during pandemia. If so, you need no plenary indulgence or confession or anything like that…I assure you that you have already earned Heaven.

May be you suffered an irreparable loss….for which I have no words and think anybody could invent them in order to ease your pain.

Perhaps the «Covid-19 era» found you in the middle of your honeymoon…God! And yet, you were able to “surf” the waves and have a good time anyway.

Or, you might have gone through a disease that affected your health …I hope you have already fully recovered or are in your way to.

The contexts and situations we may have faced are infinite, because realities are all different and so are our relational dynamics.

But we must also be fair with 2020. He was kind enough to teach us customs that we did not observe before, or at least, not as deeply rooted as now. For example: we wash our hands much more often and «alcohol» them just in case. We are much more cautious when making purchases, which implies a greater awareness of the useless expenses we used to make. And we also learned to relate to others in «our washed face ”, exactly as we are, in order to speak frankly, not at all a minor act for sure.

In any case, and despite everything, I favor the spirit embedded in M. Luther King´s phrase: «If I knew that the world would disintegrate tomorrow, I would anyway plant my apple tree today.»

May you end year 2020 with the greatest Peace, Joy and Gratitude you are able to, just the dosis you and only you can express and feel.

And may 2021 pours rains of Blessings throughout the year to all of us.  Seasons´Greetings, despite everything.

Mónica M. Arias

contacto@monica-arias.

Comunicar valor: ventaja competitiva del liderazgo presencial y virtual.

Voy a decir algo que no es novedad para nadie, pero es preciso repetir hasta el cansancio: es necesario desmitificar el liderazgo y quitarle el halo “romántico” que suele asignársele. Porque no es posible seguir pensando, como muchos creen, que se aprende a ser líder – presencial o virtual – yendo a un curso o leyendo un libro. Claro que es importante capacitarse, crecer en conocimiento, y no estoy diciendo que dejes de hacerlo.

Sin embargo la realidad es que liderar siempre fue un Arte, con mayúscula, y lo sigue siendo. Y como tal, requiere de técnicas base, importantes pero no suficientes, porque en rigor de verdad liderar implica mucha práctica, tiempo y paciencia. Es decir, implica un hacer constante, o dicho de otro modo: liderar implica mucho trabajo. Por ese simple hecho NO es para cualquier persona, aunque SÍ cualquier persona pueda aprender a ejercerlo y ser excelente en su desempeño.

Tu trabajo “hacia afuera” en tu rol de líder por momentos será duro, arduo, aburrido, desafiante, exasperante, pero tal como al artista, te producirá con seguridad grandes satisfacciones si día a día continuás tu tarea con espíritu y actitud renovados, pase lo que pase. A esto tenés que sumarle el trabajo “hacia adentro”, tal vez más importante aún: el auto-conocimiento, la aceptación de áreas de mejora para pulir tu gestión al nivel de excelencia, la decisión firme de convertirte en un mejor líder, más confiable y coherente, más cercano, humilde y vulnerable, dispuesta/o a crecer y a co-crear.

Y aquí tiene lugar la Comunicación Valorativa o de Excelencia, ventaja competitiva de las empresas exitosas hoy, y uno de los pilares más avanzados descubiertos por la Neurociencia que está revolucionando positivamente las Culturas Organizacionales de grandes, medianas y pequeñas organizaciones.

La Comunicación Valorativa o de Excelencia conlleva un cambio de paradigma: es el pasaje de la instancia reactiva por miedos e inseguridades (dominio del cerebro primitivo o reptiliano) al aprendizaje de consolidar formas de comunicarse de alto valor que implican un esfuerzo por revisar patrones de comportamiento y lenguaje, y re-diseñarlos, para lograr grupos humanos más alegres y comprometidos (auto-reflexión o auto-coaching, dominio del neocórtex) .

Incluir Comunicación de Excelencia en el día a día laboral, implica que comenzarás a crear otras vías neuronales (redes hebbianas) ya que el cerebro posee una capacidad estupenda llamada neuro-plasticidad, mediante la cual se pueden lograr cambios químicos que implican mayor bienestar psico-físico.

Esto es vital porque si estamos “regulados” por grandes cantidades de cortisol (neurotransmisor que emite el cerebro primitivo), estamos literalmente inundados de stress, cerrando las opciones expansivas que podríamos co-crear si nos animáramos a establecer vínculos más genuinos y vulnerables con nosotros mismos y nuestros equipos (generación de oxitocina y serotonina, dos neurotransmisores naturales que emite el neocórtex cuando está estimulado y en una atmósfera psicológicamente segura donde existen instancias de reciprocidad y aprendizaje).

Innumerables estudios realizados por Universidades de la talla de Harvard ya han comprobado que generar felicidad y bienestar laboral implica contar con una Visión empresarial de trascendencia (mucho más expansiva que la meta económica) que da sentido a la tarea del Líder porque le ayuda a transmitir con el ejemplo esta visión expansiva a su equipo.

El problema radica en la enorme grieta entre lo comprobado científicamente y lo que en las empresas en general se sigue aplicando: estilos de liderazgo autoritarios y ultra piramidales.

Cuando un/a Líder se involucra con decisión en co-crear comunicaciones valorativas con su personal, por ejemplo fomentando el diálogo fecundo, está activando las “redes neuronales” propias y de los demás, redes que en la psiquis generan confianza (primer condición esencial que todo líder debe poder brindar) y simultáneamente activa su pensamiento estratégico, y su habilidad para empatizar con otros.

Te dejo tres Preguntas Poderosas de Neuro-Coaching para que te hagas a Vos Mismo/a y otras tres para compartir con tus equipos.

Para el Líder

1 – ¿Qué estilo de comunicación mantengo conmigo mismo/a que no me permite crecer como Líder? Ennumerar qué cosas te decís usualmente en tu quehacer diario.

2 – Si tu estilo de comunicación no te «devuelve» respuestas aceptables de tus equipos…¿Qué te impide cambiar el estilo nocivo de comunicación? Anotá todo lo que se te ocurra.

3 – ¿Cómo estoy aportando alto valor a cada persona de mi equipo en mi gestión diaria?

Para el Líder junto a sus equipos:

1- ¿Cuáles son las conversaciones, frases, palabras, gestos y acciones diarias que repetimos sin darnos cuenta y que perpetúan una cultura o ambiente tóxico emocional-relacional? Ennumerar.

2 – ¿En qué áreas del trabajo podríamos virar a nuevos comportamientos que se centren en un NOSOTROS?

3 – ¿Qué nuevas posibilidades podríamos crear para lograr una mayor interacción y mejor convivencia entre todos?

Recordá que así como no existen emociones “malas” o “buenas”, tampoco existen los resultados “buenos” o “malos” sea cual sea el tamaño de tu empresa. Ya que cada resultado indica simplemente una tendencia que, o es preciso revisar o es urgente cambiar, o quizá ambas cosas.

Si precisás aprender más sobre cómo lograr una gestión de Neuro-liderazgo de Excelencia con herramientas prácticas, te animo a escribirme a contacto@monica-arias.com o enviarme un whatsapp al 011-5937-3158. Contame brevemente cuál es tu mayor desafío actual como líder y exploraremos si mi ayuda puede ser tu próximo paso a dar.

Mónica M. Arias

Consultora Boutique en Comunicación de Excelencia

3 ejemplos de lenguaje de excelencia para brillar como Líder.

En tu rol de liderazgo, muchas veces te verás obligada/o a dar un feedback que no te agrada, conocido como “feedback negativo” a alguien en particular, o tal vez a un grupo, que tuvo un comportamiento no deseado o viene cometiendo errores que se pudieron haber evitado. Es en estos casos donde mayor será tu compromiso en comunicar con alto valor, es decir, con excelencia.

Convertirte en un/a excelente comunicador/a es un proceso que se logra con la práctica sostenida, el tiempo y la paciencia. Y depende de Vos lograrlo, porque siendo el/la Líder, esta también es una de tus tareas para las cuales es preciso dediques un mínimo diario o semanal de tiempo. Sin esos tres elementos, ningún cambio positivo es posible.

Sin embargo, comunicar con excelencia no se trata de ser “permisivo/a”, “demasiado blando” o ineficiente en tu manera de establecer límites. Sino de tener en cuenta algunos giros en tu forma de hablar y dirigirte a las personas, de manera que apuntes solo a un comportamiento específico en una línea de tiempo específica (contexto), y NO a su forma de ser, en referencia a lo que hicieron o dejaron de hacer.

Es decir, como comunicador/a de excelencia, es menester que te asegures que al expresarte todo aquello “no deseado”, que “no tolerarás”, o que fue para vos fue un “gran error” se escuche a los oídos de tu personal como algo que si bien es importante, no es muy grave.

Y que tu intención al dar ese feedback NO es castigarlos, amenazarlos o “hacerles entender quien manda aquí”, sino demostrarles que a pesar de todo les tenés confianza, que tienen oportunidades de mejorar, de forma que se sientan empoderados y no resentidos o confundidos después de recibir tu feedback.

En los siguientes tres ejemplos, verás en la columna de la izquierda cómo una frase común que cualquier líder puede darle a un empleado – de hecho en la mayoría de las empresas sigue siendo esta la opción, muchas veces por ignorancia –  y que se focaliza en apuntar a su esencia, a su Ser, a quien el / ella es, se transforma totalmente en frases de apoyo, empatía y tolerancia en la columna de la derecha. Porque comunicar excelencia es enaltecer, empoderar, vivificar, y psicológicamente quien reciba feedback de ese tenor sentirá la enorme diferencia.

Por supuesto, esto no implica de ninguna manera que debas permitir lo no permitido.

Hay límites clarísimos que tus valores como líder y los de tu empresa no permiten atravesar y que solo Vos y tu personal conocen a la perfección. En esos casos, serán otras las frases. Pero aún así, siempre podés comunicar con elegancia cualquier cosa que desees transmitirle a tu gente, personal o grupalmente, y dejar sentado que tu feedback siempre se basa en lo que “hicieron o no puntalmente en tal ocasión”, es decir, en un contexto determinado (en tiempo pasado, así hayan pasado diez minutos) y que su esencia humana no está en juego ni corre riesgos por ese feedback, sino todo lo contrario: tu intención es corregir y empoderar al mismo tiempo.

Por eso, siempre tené presente al hablar con tus empleados el efecto y el impacto que tendrán en ellos tus palabras, gestos, frases, tono de voz, etc

Probá estas alternativas. Jugá con las palabras. Podés intercambiarlas según sea el contexto en el que precises dar el feedback y la persona o grupo de que se trate.

Después me contás…

 ESTILO MEDIOCRE DE COMUNICAR
(reprende, menoscaba)
 COMUNICACIÓN DE EXCELENCIA (empodera, enaltece)  
1  

«Estás demostrando ser alguien no comprometido.»  

«Tu manera de ser / comportamiento/desenvolvimiento no es aceptable.»

«En X situación (definir contexto) no demostraste del todo tu compromiso con las tareas/empresa, etc y eso me preocupa…»

«¿Está todo bien en tu vida?»
«¿Puedo serte útil en algo»(interacción: escuche sin responder)  

«Te desafío a que lo logres de ahora en más.»  
2  

«Mostraste la hilacha: sos muy agresivo/a.»  

«No toleraré exabruptos como los que le demostraste a X en la reunión.»
 
«La manera en que te comportaste con Z en la última reunión (contexto) fue una opción triste y muy agresiva porque no se condice con tu desempeño de siempre. ..literalmente te “saliste de eje”…»

«Estoy seguro/a que en el fondo no fue tu intención lastimarlo/a.   Tu disculpa a Z sería reconfortante para él/ella.»  

«Espero recuperes tu gran capacidad de empatía muy pronto y que este episodio no vuelva a suceder, ya que el respeto entre todos, como bien sabés, es uno de los pilares de esta empresa.»
    3  

«Estoy disconforme con vos/ tu gestión / forma de liderar, etc.»  

«Me desilusionaste / estoy desilusionado/a.»  

«Me desagrada el resultado de tu decisión, etc.»
«Sé que como Líder/gerente/supervisor, etc,  tenés muchas presiones y responsabilidades y también que tenés espacio para continuar creciendo en tu rol.» 

«Estimo por ello que tu comportamiento/decisión podría haber sido mucho más flexible de lo que fue en Z (contexto: último trimestre, último año, etc) o con Z (persona específica).»  

«Te animo a que profundices en las causas de estos resultados de manera que puedas mejorarlos. Cuento con Vos, y si necesitás ayuda, contá conmigo.»  

Si sos líder, esta información es para Vos.

¿Sabías que no tenés uno, sino tres cerebros? Conocerlos y mantener tu eje emocional equilibrado te permitirá desarrollar una gestión de excelencia.

Existen más de 100.000.000 (cien mil millones) de neuronas en tu cerebro que conforman la base o asiento de la lógica, el intelecto, la motricidad, tu mundo emocional. Pero hay una enorme cantidad también en tu corazón. De hecho, las vías neuronales que van del cerebro a tu corazón son mucho menores en número a las que van desde el corazón a tu cerebro.

Y el intestino tiene la mayor reserva de serotonina, el neurotransmisor entre cuyas funciones se encuentra el control del apetito y del estado anímico/emocional. Esto te permite, regular la ansiedad, el miedo, la angustia y la agresividad cuando el eje emocional o conexión cerebral-cardíaco-visceral está en equilibrio.

Si sos un/a buen/a Líder, con seguridad sos humilde y paciente. También honesto/a, claro/a y confiable. Pero si querés además, convertirte en líder de excelencia, tenés que aprender a estar al servicio de tu gente, simplemente porque ellos son lo más importante; también dar el ejemplo permanentemente, porque esa es la mejor forma de demostrar tu coherencia e inspirar a tus equipos; ser un/a verdadero/a aprendiz día a día, porque eso implicará que no tenés todas las respuestas; escuchar con la intención de ayudar, porque eso hará la diferencia en tu gestión; y mantener tu eje emocional cerebral-cardíaco-visceral en equilibrio, porque de esa forma habrás podido lograr el nivel de inteligencia relacional óptimo para consolidar una gestión basada en valores universales y apoyada en la comunicación de excelencia.

¿Te interesa aprender más? Enviame un correo a contacto@monica-arias.com o un whatsapp al 54911-5937-3158, contame brevemente cuáles son tus inquietudes, desafíos o problemas actuales con tus equipos y exploraremos cómo podría ayudarte a sortearlos.